GLOBAL WARMING

A Jaimito le gustaban mucho los helados, pero como es natural solo los podía comer durante los meses de verano. Así que tomo la determinación de acabar con la fuente de sus desdichas, la malvada capa de ozono. Se cambió el nombre por el de Calentamiento Global, mucho más molón, y comenzó una brutal campaña de emisiones indiscriminadas de CO2 aderezadas con destrucción de bosques y todo el jaleo. Al final consiguió su objetivo y pudo disfrutar de sus gélidos amigos durante todo el año.